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Volumen 1, No. 1, 2004

 

Los Mapas Mentales

 

Ps. Iván Hernández Barba

Universidad Autónoma de Baja California

Facultad de Derecho Campus Mexicali

 

Blvd. Benito Juárez S/N

Edificio 2

Unidad Universitaria

Mexicali, Baja California; México.

 
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Sucede que un estudiante se encuentra en clase, con la atención completamente centrada en el discurso del profesor y en la asimilación de los datos del tema en exposición. El sujeto entiende perfectamente todo lo que se le enseña en ese momento, pero en la tarde del mismo día o por qué no, durante el examen, su memoria está en blanco. No hay el menor registro de las palabras o conceptos utilizados por el profesor. Se trata de un estudiante que no refiere ningún problema en su capacidad de entender o de reflexionar, su nivel de inteligencia no es el problema, pero tal vez sí, la falta de una metodología adecuada para estudiar, para tomar notas.

El cerebro humano es como un juego de cartas; cuando se requiere “recuperar” algún concepto, idea o recuerdo, nuestra mente simplemente selecciona la baraja correspondiente, por asociación, integración, comparación o síntesis de información, a diferencia de, por ejemplo, una computadora, que maneja una secuencia lineal de datos, exclusivamente. Por lo tanto, guiándose por lo antes escrito, la asociación es uno de los elementos más importantes dentro de las funciones mentales del hombre/mujer.

Porque tan solo una palabra puede generar una corriente de conciencia que conecte a todo un mosaico conceptos e ideas.

Watzlavick ( 1967 ) cataloga cada hemisferio del cerebro con seguridad como dos entidades independientes en cierta manera, dos cerebros. Mientras que el hemisferio derecho se centra en aspectos del intelecto tales como la percepción de espacio o la imaginación, el hemisferio izquierdo controla las habilidades mentales como la lógica o la secuencia numérica. En este sentido algunas personas tienden a clasificar al ser humano en función del predominio hemisférico que posee, hecho que resulta contraproducente, al limitar al individuo, evitando que desarrolle su lado no dominante.

Las técnicas desarrolladas por el psicólogo inglés Tony Buzan ( 1996 ) abordan a fondo la manera en que se toman notas, encontrando que lo más común es a) escribir una transcripción completa, b) escribir un resumen o c) escribir sólo palabras clave. Es claro, que el uso de palabras clave, se convierte en estímulo capaz de generar la ya antes mencionada corriente de conciencia.

A partir de lo anterior, Tony Buzan define un nuevo estilo de toma de notas, basado en el manejo de claves lo más reducido posible, dando por resultado los mapas mentales, los cuales tienen una aplicación muy amplia y se pueden utilizar de diferentes maneras, no simplemente para generar los apuntes de una clase o el resumen de un libro.

Poggioli ( 2001 ) señala que en estudios realizados sobre la memoria, se confirma que el ser humano posee una cualidad casi fotográfica cuando se trata de recordar imágenes. Si se guía al estudiante con la idea de que un mapa mental se compone de una palabra o concepto central, alrededor del cual se trazan unas cinco ideas principales, que están relacionadas con dicha estímulo principal, tendremos como resultado una buena técnica de “recuperación” de recuerdos.

De esta manera se pueden reproducir un número de ideas relacionadas entre sí, sin ningún esfuerzo mental, de tal manera que situaciones referidas por el estudiante como “bloqueo mental” quedan fuera de contexto, ya que la elaboración de un mapa mental, es relativamente sencilla.

¿Qué ventajas tiene un mapa mental sobre otros sistemas de toma de notas? Cada nueva idea queda en el lugar correcto, independientemente de su aparición. Se motiva al usuario a reducir un concepto de relativa extensión, a una palabra clave. El mapa mental es visto por el ojo y memorizado visualmente de una manera casi perfecta.

De hecho, si se analiza, los mapas mentales se forman siguiendo la estructura de la memoria misma. Una vez que el mapa mental ha sido trazado, rara vez necesitará ser referido de nuevo. Al respecto, más detalles de pueden encontrar en http://www.enplenitud.com/ donde aparecen los pormenores en la estructura y elaboración de mapas mentales. Debido a las asociaciones implicadas dentro de la cartografía mental, el estudiante pone en práctica su creatividad; tiende generar ideas nuevas y asociaciones antes no pensadas, y de hecho, cada parte del mapa, pudiera en un momento dado, generar otro mapa.

En el aula, la técnica de lluvia de ideas, viene a complementarse con la generación de un mapa mental en el pizarrón, ya sea por el instructor o por el estudiante; solo se necesita comenzar con el problema básico como centro, y generar a partir de ahí, asociaciones de ideas para llegar a tener muchos diferentes enfoques posibles. La utilización de colores e imágenes ayuda a obtener una visión general de manera que otras conexiones puedan hacerse visibles.

Almea ( 2001 ) considera que para hacer más fácil la interpretación de los mapas mentales, es necesario familiarizarse con el concepto de pensamiento irradiante , al que resume con el siguiente ejemplo: “Si a una persona se le pregunta qué sucede en su cerebro cuando en ese momento está escuchando una música agradable, saboreando una dulce fruta, acariciando a un gato, dentro de una habitación sumamente iluminada a la cual le entra el olor de pinos silvestres a través de la ventana, se podría obtener que la respuesta es simple y a su vez asombrosamente compleja, debido a la capacidad de percepción multidireccional que tiene el cerebro humano para procesar diversas informaciones y en forma simultánea”.

De acuerdo con Buzan ( op. cit. ), cada bit de información que accede al cerebro (sensación, recuerdo o pensamiento) se puede representar como una esfera central de donde irradian innumerables enlaces de información. La pauta del pensamiento humano es como una gigantesca máquina de asociaciones ramificadas, una bio-computadora a partir de la cual irradia un número infinito de nodos de datos, los cuales reflejan la estructura de redes neuronales que conforman al cerebro humano.

Esto es, cuanto más se aprendan nuevos datos de manera integrada, irradiante y organizada, más fácil se hará el seguir aprendiendo. El pensamiento irradiante es la forma natural y virtualmente automática en que ha funcionado siempre el cerebro humano.

La libertad que brinda el mapa mental, al hacer de lado la asociación lineal, permite que el funcionamiento natural del cerebro humano fluya con mayor claridad, pudiéndose aplicar a todos los aspectos de la vida.

Se deben considerar cuatro aspectos esenciales:

  1. El asunto o motivo de atención, se cristaliza en una imagen central.
  2. Los principales temas de asunto irradian de la imagen central en forma ramificada.
  3. Las ramas comprenden una imagen o una palabra clave impresa sobre una línea asociada.
  4. Los puntos de menor importancia también están representados como ramas adheridas a las ramas de nivel superior.
  5. Las ramas forman una estructura nodal conectada.

Ilustración 1: Pasos para elaborar un mapa mental

Se ha mencionado anteriormente la utilización de colores. Adicionalmente, las imágenes, códigos y dimensiones añaden interés e individualidad, así como creatividad al trabajo realizado por el estudiante. Cuando se trabaja con mapas mentales, el individuo puede relajarse y dejar que los pensamientos fluyan espontáneamente sin limitarse por métodos de estudio rígidos y aburridos.

Otro concepto importante es el denominado Ideas Ordenadoras Básicas : la posibilidad de organizar otros aspectos del tema, tantos como requiera un “cartógrafo mental”. Las siguientes preguntas pueden servir como guías de lo antes descrito:

  • ¿Qué conocimiento se requiere?
  • Si esto fuera un libro, ¿cuáles serían los encabezamientos de los capítulos?
  • ¿Cuáles son mis objetivos específicos?
  • ¿Cuáles son mis interrogantes básicos? Con frecuencia, ¿Por qué?, ¿Qué?, ¿Dónde?, ¿Quién?, ¿Cómo?, ¿Cuál?, ¿Cuándo?, sirven bastante bien como ramas principales de un mapa mental.
  • ¿Cuál sería la categoría más amplia que las abarca a todas?

El material debe estar organizado en forma deliberada y la información relacionada con su tópico de origen (partiendo de la idea principal, se conectan nuevas ideas hasta completar la información). U n mapa mental se debe agrupar y expandir a través de la formación de subcentros que partan de él y así sucesivamente. Ya que l as imágenes visuales son más recordadas que las palabras, por este motivo el centro debe ser una imagen visual fuerte para que todo lo que está en el mapa mental se pueda asociar con él.

Las notas con palabras claves son más efectivas que las oraciones o frases, siendo más fácil para el cerebro, recordar éstas que un grupo de oraciones complicadas. Se recomienda colorear las líneas, símbolos e imágenes, debido a que es más fácil recordarlas que si se hacen en blanco y negro. Mientras más color se use, más se estimulará la memoria, la creatividad, la motivación y el entendimiento e inclusive, se le puede dar un efecto de profundidad al mapa mental.

Cualquier clase de símbolo que se utilice es válido y pueden ser usados para relacionar y conectar conceptos que aparecen en las diferentes partes del mapa, de igual manera, sirven para indicar el orden de importancia apoyando el estímulo de la creatividad. La participación debe ser activa y consciente . Si los mapas mentales se convierten en divertidos y espontáneos, permiten llamar la atención, motivando el interés, la creatividad, la originalidad y ayudan al proceso de memorización.

Todos los aspectos que se trabajan en el mapa deben ir asociados entre sí, partiendo desde el centro del mismo, permitiendo que las ideas sean recordadas simultáneamente. Cada centro debe ser único, mientras más se destaque o resalte la información, ésta se recordará más rápido y fácilmente.

Es importante ser enfático, utilizar la asociación, expresarse con claridad y sobre todo, generar un estilo personal. En los diagramas no se deben pasar por alto las jerarquías y el orden numérico.

Ilustración 2:

La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada (García Márquez, 1979)

La cartografía mental ahorra tiempo de estudio al no leer más que palabras estímulo. Estas claves, no se tienen que buscar entre una serie innecesaria, sino que se encuentra dentro del campo visual del “lector”. De este modo, se aumenta la concentración en problemas reales, estableciendo asociaciones claras y apropiadas. Y sobre todo, al ejercitar frecuentemente las habilidades corticales, el cerebro está cada vez más alerta y receptivo.

Salinas ( 1997 ) señala acertadamente algunas sugerencias en cuanto al manejo de los mapas mentales como técnicas de estudio. Él confirma que todos tenemos la propensión biológica de evocar imágenes en mayor medida que las palabras, sonidos u olores, esto es, los conceptos abstractos se traducen mejor en imágenes. Todas las personas tienen la capacidad para hacer este ejercicio mental, claro que en algunos va a ser más difícil el proceso que en otros.

Rao ( 1996 ) agrega que los humanos somos muy sensibles al aspecto de la información que se nos presenta. Poseemos un "aparato sensorial de reconocimiento" que funciona potenciando nuestra capacidad de captar abstracciones. Por otro lado, no solemos atender con nuestros cinco sentidos; esta desatención es involuntaria y conforme avanza el tiempo, se reduce nuestra capacidad de atención, en consecuencia, nuestros recuerdos son débiles y en muchos casos, nos “engañan”, ya que no hemos ejercitado nuestros circuitos neuronales de manera que muestren una adecuada estabilidad.

¿Por qué si las imágenes son tan útiles, no las usamos más, constantemente como la lente de nuestro pensamiento? En http://usuarios.iponet.es/casinada/ se afirma que la respuesta a esta pregunta es sencilla: También se requiere aprendizaje para generar representaciones gráficas, en consecuencia para utilizarlas y comprenderlas. No se aprende a ver bordes, curvas progresivas o continuidades, sino a percibir la manera como se relacionan estos objetos perceptuales de tal modo que el conjunto tenga sentido.

Los objetos se ven directamente, pero existen elementos que representan a otros (como por ejemplo, un esquema gráfico) y requieren una habilidad sólo manejada por la especie humana: la capacidad de simbolización, de pensamiento, de poner una cosa en lugar de otra para representar la ausente. 

Por ejemplo, ver (y entender) una fotografía requiere un entrenamiento especial, inconsciente y que se realiza a edades muy tempranas, pero entrenamiento al fin y al cabo. Barley ( 1989 ) informa cómo descubrió que algunos integrantes del pueblo dowayo, al mostrarles la fotografía de un león, no veían nada más que manchas. Eran personas que nunca habían visto una foto; y por tanto, no habían aprendido a interpretar las líneas y superficies coloreadas como la representación de un objeto real. 

Hacer un gráfico requiere un esfuerzo para imaginar una relación entre dos estructuras de datos: la puramente conceptual y la gráfica. También necesita del esfuerzo del usuario que tendrá que hacer un trabajo, menor por supuesto, pero esfuerzo igual para captar las relaciones que se le presentan. Cuanto mejor sea la visualización, más rápido se comprenderá. El problema es imaginar, con la ayuda de las nuevas técnicas, nuevas representaciones que sean más eficientes en su objetivo: más datos, más relaciones, y menor esfuerzo de comprensión. 

Ilustración 3: Cómo mantenerse saludable

Cuanto más activa mentalmente es la persona, menos olvida. La simple receptividad, si bien no es mala, tampoco es suficiente.   Sin embargo cuando se vive la situación de alumno no existen muchas oportunidades de ser activo; por lo tanto, en una clase el que más aprende suele ser quien menos lo necesita: el maestro.  

Por desgracia, el alumno vive en una especie de jaula . No debe moverse, no debe hablar (excepto para formular alguna pregunta), no debe, en suma, obstaculizar el proceso estereotipado de la clase ¿cómo incrementar la actividad entonces?   Tomando notas. Al hacerlo, éste se mantiene despierto y sigue el proceso del pensamiento que expone el profesor.  

Pero tomar notas es costoso. Se gasta bastante energía y se corre el peligro de perder partes interesantes de la clase. Más la solución no está en abandonar esta actividad sino en perfeccionarla: notas telegráficas, incompletas, rápidas, con "letra de médico". Notas que lleven poco tiempo y que permitan mirar al profesor el mayor tiempo posible. 

Durante el proceso de aprendizaje, el humano recuerda principalmente los siguientes aspectos:

  1. Aquellos temas o aspectos concernientes al inicio del período de aprendizaje.
  2. Aquellos temas o aspectos concernientes al final del período de aprendizaje.
  3. Cualquier aspecto y/o tema asociado al tema que se está aprendiendo.
  4. Algún aspecto o punto sobresaliente o resaltado durante el proceso.
  5. Todo lo que llame la atención de una manera determinante.
  6. Lo que sea de interés especial.

Estos puntos, en conjunto con las imágenes percibidas durante el proceso, contribuyen a la adquisición de las ideas inherentes y por consiguiente al proceso de "recordar", a través de la asociación de imágenes,conceptos y conocimientos.

Ahora bien, si a la información antes proporcionada, se añaden algunas técnicas de expresión oral, entonces tenemos un híbrido que además de resultar bastante adecuado para la toma de notas, nos sirve como elemento visual que realza el contenido del discurso manejado. Tómese por ejemplo la Microenseñanza , definida por Murill ( 1984 ) como un sistema de instrucción que ofrece a docentes, instructores y demás transmisores de conocimientos, un marco seguro dentro del cual se pueden adquirir las técnicas y habilidades de su profesión.

La Microenseñanza proporciona a los maestros un escenario en el que las complejidades normales del aula aparecen reducidas y en donde pueden recibir considerable retroalimentación sobre su desempeño. No importa que las técnicas vayan dirigidas a un especialista en el trabajo con grupos, a un orador ocasional, a un docente o a un alumno, la flexibilidad de la técnica, junto con la creatividad del usuario permiten integrar diversos elementos que sólo quedan limitados por el mismo practicante. Además, la retroalimentación del grupo, ayuda a establecer una verdadera enseñanza, cuanto más si el apoyo visual basado en los mapas mentales está presente. De esta manera, se reducen las complejidades de la enseñanza normal en el aula. Al ser ambas técnicas, la Cartografía Mental y la Microenseñanza , de carácter elástico, se permite que cada una de ellas se adapte a las necesidades del grupo, del practicante y de su propia situación, e incluso convertirse en instrumento de investigación.

Por otro lado, trabajando ambos sistemas dentro del aula de clases, además de que todos los involucrados enriquecen con sus comentarios la actividad, se aprende a trabajar en equipo, pues numerosas mentalidades actúan sobre el mismo problema. Chacón ( 2001 ) considera que las técnicas innovadoras, creativas y con características multimedia, pueden definirse bajo el concepto de Objetos de Aprendizaje . Dichos objetos se conforman por un componente de contenido y un componente de estrategia; el primero se refiere a los propósitos para los cuales utilizamos tal objeto y los aspectos de la materia en cuestión con que se trabaja. El segundo componente se refiere al trabajo individual, pero también colaborativo, en función del discurso que se ha manejado en párrafos anteriores. De este modo, al final se genera una “plantilla de aprendizaje” sobre la cual se va a trabajar.

Es así como queda demostrada, la eficacia de la técnica del mapa mental, misma que posee varios adeptos, y por lo mismo se busca su difusión poniendo a disposición del interesado, herramientas que faciliten la elaboración cartográfica mental. La Word Wide Web posee direcciones electrónicas de donde se puede obtener software de ambiente Windows bastante amigable y que en verdad facilita el trabajo de diseño, dando oportunidad a que la creatividad fluya, sin presión de tiempo y con bastante diversión.

Los mapas mentales que acompañan el presente ensayo fueron elaborados en dos programas distintos. Las ilustraciones 1 y 2 fueron realizadas en un programa especializado en cartografía mental, llamado Inspiration 7.5, el cual se recomienda ampliamente, al resultar sencillo y amigable en su uso. La ilustración 3 fue realizada en el programa de Microsoft Office-Powerpoint, que si bien es útil, requiere de una inversión de tiempo más amplia.

Luego de revisar la información recabada sobre lo que es un mapa mental, sus orígenes, precursores, conceptos generales y técnica se pueden aseverar las siguientes conclusiones y recomendaciones:

Utilizar ambos hemisferios del cerebro, estimula el desarrollo equilibrado del mismo. El cerebro trabaja en todos sus ámbitos, motivando a que participe activamente con todos sus métodos de percepción, asociando ideas, imágenes, frases, recuerdos, etc. La creatividad del ser humano no permite límites en su diseño. Es una herramienta efectiva y dinámica en el proceso de aprendizaje y de adquisición de información, rompiendo paradigmas con respecto a los métodos estructurados y lineales de aprendizaje.

Ahora bien, complementando todo esto con la sabia utilización de técnicas expositivas y del apoyo multimedia de programas computarizados y el cañón de proyección, se obtiene un proceso de enseñanza-aprendizaje totalizador, que deja tanto en el exponente/usuario como en el auditorio, la funcionalidad y el atractivo de herramientas pedagógicas novedosas y sobre todo, sencillas de poner en práctica.

Fuentes Consultadas
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Cita este artículo (La fecha de consulta deberá ser modificada):

  • Hernández, Iván (2004). Los mapas mentales. Realidad Jurídica. Consultado el 16 de febrero de 2004 en http:\\realidadjuridica.uabc.mx\realidad\contenido-mapas.htm

 

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